Feeds:
Entradas
Comentarios

Posts Tagged ‘Innovación y Creatividad’

Les hago este ruego para ser coherente con mi mensaje. Escribo desde el avión y estoy reflexionando sobre mi visita a la librería del aeropuerto. Todavía me sorprende la cantidad de libros dirigidos al mundo empresarial y profesional. Muchos recomiendan técnicas para mejorar habilidades; otros, diseccionan experiencias empresariales exitosas; algunos profundizan en técnicas. procesos, metodologías, sistemas…

“Necesitaría varias vidas para leerlos todos”, pensé. La sección de revistas aseguraba un brillante futuro profesional a través de la mejora continua de mis aptitudes. Las páginas salmón del periódico ofrecían centenares de cursos, conferencias, masters… Somos muy afortunados por tener tantas oportunidades para aprender, no sólo en lo que se refiere a la información disponible sino también a los medíos que están a nuestro alcance: presupuestos de formación. cultura del aprendizaje sólidamente implantada en nuestra civilización, posibilidad de compartir experiencias.

Sin embargo, la situación actual me produce un embrión importante de preocupación. Igual que Don Quijote se volvió loco de tanto leer libros de caballerías, los profesionales corremos el riesgo de convertirnos en meros seguidores de teorías de tanto leer libros empresariales. La cantidad de formación e información puede conducirnos a valorar más la cantidad que la calidad. No dudamos en admirar a los que han conseguido resultados envidiables, empresas que se estudian y analizan en libros y escuelas de negocios. Pero no olvidemos que casi todos esos empresarios que admiramos optaron por construir su propio camino, apartándose a veces de las sendas habituales.

No me entiendan mal. No estoy en contra de todos los medios de formación e información con los que contamos. Pero ante el riesgo de convertirnos en meros adoradores de ideas ajenas, reivindico la necesidad de aprender a desaprender, a imponer la fuerza de nuestras ideas, a cuestionar los planteamientos adquiridos, a desplazar patrones y modelos válidos, a tener la seguridad de que la creatividad no es patrimonio de aquellos que tienen nombre y apellidos en los libros. sino nuestra, de todos.

No soy un gran especialista en arte. Pero imagino que la irrupción del arte abstracto se debe al agotamiento de los modelos clásicos. Una vez que la técnica realista se había perfeccionado en tantas personas, era necesario una nueva forma. de entender el arte. Aquellos que rompieron las reglas. eran en sus inicios grandes pintores realistas. Sin embargo, optaron por ofrecer un nuevo modelo que sacudía las almas de los observadores. De igual manera, puede ser necesario para los profesionales y empresarios salir de la academia y ofrecer a la sociedad nuevos modelos empresariales. En definitiva. más Picassos y menos imitadores de Velázquez (gran revolucionario de la pintura. por cierto}.

No se trata de restar valor a las ideas y técnicas de otros, sino de no menospreciar la fuerza de las nuestras. De ahí la conveniencia de aprender a desaprender, en la medida que el espacio que ocupe en nuestra cabeza la suma de las teorías, técnicas e ideas de otros no sea superior a las que generemos nosotros. Por todo ello. si me atrevo a pedirle algo es que no tenga en cuenta mis palabras. Por favor. no me haga caso. Por favor. escuche sus pensamientos.

Anuncios

Read Full Post »

caratriste

Todos tenemos alguien así en nuestro entorno:  los problemas se interpretan como crisis, las crisis se convierten en tragedias, los retos en proyectos inalcanzables. Pueden ser nuestros compañeros, jefes o subordinados. Absorven la energía de las personas que tienen alrededor porque éstas se sienten obligadas a darles palabras de ánimo o, lo que es peor, a participar en su particular gabinete de crisis. Las personas más positivas se van transmutando, de forma imperceptible, en seres de naturaleza análoga y de vez en cuando se sorprenden criticando o generando predicciones, al igual que sus compañeros negativos, escenarios catastróficos.

Todos los estados de ánimo son contagiosos en los grupos humanos. Tanto los positivos como los negativos. La ambición, la cooperación, la agilidad, el optimismo o el pesimismo se transmiten y, dependiendo del grado de permeabilidad de las personas que componen ese mismo grupo, se van consolidando en su genética grupal.

Además, somos conscientes que criticar es mucho más fácil que construir. Echarle las culpas a los demás es mucho más sencillo que asumir la responsabilidad. Pretender que todo cambie es infinitamente menos doloroso que cambiarnos a nosotros mismo. Por todo ello, no es extraño que las personas negativas tengan un rol importante, destructivo pero importante, en cualquier empresa.

Corregirlo se nos hace incómodo. Cualquiera que sea nuestra relación con ellos: compañeros, colegas, subordinados o jefes. La negatividad suele ser un rasgo de la personalidad y éstos son los más difíciles de afrontar. Al fin y al cabo “cada cual es como es”. Al fin y al cabo son personas que hacen su trabajo y su participación en la creación de un ambiente negativo no esta prohibida en la descripción de su puesto de trabajo. Por último, por mucho que les ayudemos a identificar el problema, son ellos los que tienen que darse cuenta de su gravedad. En este caso, recordemos que su tendencia natural será echarle las culpas a los demás: “si las cosas funcionaran, no las tendríamos que criticar”, “si esta persona fuera de otro modo, yo no tendría que ponerla en su sitio”…

Por eso les recomiendo un ejercicio. A lo mejor un poco revolucionario, sí, pero podría ser una forma diferente de afrontar un problema alineando el mensaje con la solución. Es decir, desde el positivismo, desde la constructividad. Consistiría en establecer para el grupo afectado por la persona/s negativa/s un premio mensual. Un premio a la Persona Más Negativa del Grupo. Evidentemente sería un premio simbólico, un peluche por ejemplo, adquirido por las pequeñas aportaciones de todos los miembros del equipo. El premio se concedería, claro está, a quién a lo largo de ese mes hiciese más críticas sin soluciones, agoreras predicciones, negativas valoraciones, etc. La contabilidad de las situaciones que sirviesen para conceder el premio se haría por parte de cualquier miembro del grupo. Al final del mes, el grupo se reuniría para consolidar las cuentas y, en función de las mismas, conceder el premio.

Creo que el premiado entenderá el mensaje. Creo que la persona premiada por su negatividad no lo considerará un ataque, por la forma “amable” de afrontar el problema y porque ella, en definitiva, ha participado del juego. Creo que, más pronto que más tarde, la persona negativa cambiará su actitud.

Si no lo conseguimos, al menos les habremos  proporcionado un momento feliz: ¿a quién no le gusta que le regalen un peluche?

Read Full Post »